lunes, 21 de noviembre de 2011

No hay vuelta atrás.

Llegas a ese punto lejano en el cual se encuentran todas las respuestas a las preguntas que un día te formulaste. El sí, el no, el qué, el por qué, el cuándo, el cómo y el quién.
Llegas a ese punto tan pacífico y neutral, y ya nada importa. Resulta que la vida se simplifica enormemente cuando lo alcanzas.
Dicen las leyendas que sólo unos pocos son capaces de soportar en sus cuerpos mediocres la belleza y el horror que allí se hayan. 
Llegas, y dicen que todo se colapsa. Desde el parpadeo convulso y el tranquilo paseo de la sangre en nuestras venas, hasta el propio pensamiento. Que los labios se secan. Las palabras pierden sentido. La necesidad de respirar pasa a un segundo plano. No existe el tiempo. Recuerda que nada posee verdadero valor. 
Observas, atónita, esos oscuros espectros frente a tu rostro. Mientras tanto ese órgano tan imprescindible llamado corazón se llena de toda la pureza que el alma del ser humano puede alcanzar, teme estallar. En ese instante los ojos se inundan, se apagan. Lo cierto es que no eres más que una pobre mortal.
Ese punto en el que la realidad se funde. Se vuelve un todo intenso.
El momento en el que pierdes la ilusión de la vida.
Cuando desaparecen las razones y cada latido te desgarra por dentro. Sí. 

Dicen los cuentos, cuentan los sabios, sabe el muerto, mata al vivo...
 "Que uno no sabe lo que tiene, hasta que lo ha perdido."



viernes, 11 de noviembre de 2011

Tras tanto tiempo: The Mess I Made. Parachute.

Por esa canción que no envejece, dispuesta a permanecer en la memoria eternamente. Trayendo consigo un millón de viejos recuerdos, supuestamente olvidados.
Llenando tu interior de ese sentimiento embriagador... compensando con cada nota el silencio que trajo su ausencia.
Tus labios se mueven al son, tu pie golpea el frío suelo con su ritmo. Tu corazón canta, y el alma flota, se eleva, explota. Arden los cincos sentidos, aparece esa sonrisa nostálgica.
Exactamente igual que la primera vez que disfrutaste de su escucha.
Y te das cuenta de cómo pasa el tiempo, del valor de esos efímeros segundos que pasan por el reloj.
De que sin embargo, hay cosas que no cambian... y ojalá, nunca lleguen a cambiar.

But, oh... i'm staring at the mess i made... ♪♫...

Un dulce viaje al pasado en manos de la diosa Música. ♥

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Lucha.

Y hazlo todo el tiempo. Jamás bajes tu arma, ni te desprendas de tu escudo. El campo de batalla te pertenece, no lo olvides. 
Repasa día a día tus mejores movimientos, tenaces, limpios, mortales. En cada gesto se manifiesta la fuerza a modo de arte.
Cae, muerde el polvo, y saborea la inconformidad de la derrota. Ansía a más, y después vence.
Que eso de conseguir el éxito no sólo sea tu meta, también tu rutina. Tu hermosa rutina.
Emoción para desayunar, la adrenalina a modo de almuerzo, y la satisfacción como cena. Después sueña con algo mucho mayor. Jura, ante el alba, que te comerás el mundo.
Lucha, lucha, lucha. Y no pares, nunca. Que ni se te pase por la cabeza. Instinto de supervivencia en su máximo esplendor, la famosa ley de la selva.
Que aquí el que no corre vuela. Vivimos tres días, y llevamos dos.
Tu brillo es la envidia de las estrellas. No vales menos que nadie. Todo saldrá bien, sin problemas. 
Tu vida no será una condena. No mientras puedas remediarlo.
No mientras esté en tu mano el destino para el que te has preparado.


Lucha, lucha, hazlo. No preguntes por qué. Pronto tú mismo averiguarás la respuesta ;)


miércoles, 2 de noviembre de 2011

60.

Verán tengo un problema: estoy tremendamente sentimental.
Tengo una gran noticia: somos 60 soñadoras.
¿Qué pasa? Pues que si juntamos ambos aspectos, la solución es que...


Me temo que NECESITO decirles qué significa esto para mi: el comienzo de algo importante.
Algo grande.
Un día normal y corriente,  el 6 de abril, año 2011, tras mucho pensarlo, publiqué la que sería la primera de una larga lista de entradas, en un blog que marcaría una etapa de mi vida como algo parecido a una escritora. El título de ésta: "A todos nos habrá pasado..."
Las palabras se deslizaban por mis dedos, golpeaban la teclas, impacientes por salir. Mis pensamientos, esos que nos hemos mal acostumbrado a ignorar, cobraban vida, adquirían forma, puede que alguno privilegiado lograra incluso poseer alma.
Y todo se ordenaba. Punto y final, insertar imagen, publicar entrada, y resulta que podía leerme, a mí misma, porque ésto, queridas seguidoras, éste blog tan mediocre, no es más que una personificación de la loca que se encuentra al otro lado de la pantalla.
Podía entenderme, podía aclararme. Al final todo se convirtió en terapia. Y es que realmente alivia eso de soltar todo lo que se te pasa por la cabeza. Y engancha. A la larga resulta adictivo, diría yo.
Pero hay algo más grande que eso, muuuuuuchooooo más grande.
Ustedes. 
Sí, las 60 soñadoras que un día, de casualidad, se pasaron por aquí y parece que les gustó lo que encontraron. Y algunas comentan, y me dicen lo que opinan. Me siento comprendida a la par que valorada.
Porque, sí, ustedes han sido muy importantes en mi vida. Vale, probablemente jamás conozca a ninguna, y, si lo hago, dudo mucho que llegue a saber que poseen una cuenta de blogger que forme parte de esa mágica lista de seguidores que hoy tengo. 
Es maravillosa esa sensación de saber que le gustas a alguien, que agradas a algún internauta. Y no hay nada comparado a esos comentarios en los que dicen cosas como "¡Qué entrada más bonita!" o "¡Me encanta!". Dos o tres palabras que me animan, no sólo a continuar con todo esto, si no a ansiar a más.
Las adoro, realmente lo hago. Son fantásticas, sé que lo son. 
Y aunque no las conozca, y no me sepa sus verdaderos nombres, ni les haya visto el rostro... ya forman parte de mi. Y siempre lo harán.


Les dedico la entrada mis pequeñas, hermosas, y magníficas soñadoras.
Son la razón por la que pienso avanzar en ésto, y hacer digno a OnlyDreams&Things de todas ustedes. 
Porque se lo merecen, porque quiero hacerlo. Y querer es poder.



Con muchísimo amor ♥

sábado, 29 de octubre de 2011

Lo sabes.

Cuando el aire se vuelve ligero, y tus pasos se convierten en saltos, los rayos de luz jamás te han parecido más puros y cálidos, el viento sopla a tu favor, vas cantando por la vida.
Cuando el universo resulta ser perfecto, y todo encaja. Sabes que el suelo que pisas es seguro, la temperatura acogedora, las imágenes nítidas y luminosas. 
Las notas musicales se unen para formar una melodía celestial, y tus células se mueven a su ritmo.
Cuando dejas de sentir el peso de la vida sobre los hombros, y esa vibración de los sentidos te resulta adictiva.
Y lo sienten las aves mientras sobrevuelan nuestras cabezas, los peces en la frescura de sus aguas, la aurora boreal en los polos, lo sienten.
Sonríes sin motivo alguno. Sonríes y no te das cuenta.
Entonces lo sabes... las cosas están saliendo bien.


Pero si nada ha sido planeado, si todo ocurre y no lo veías venir hay algo más grande: Saldrá bien. Porque debe ser así. Porque no lleva aditivos.


Simplemente porque es natural... saldrá bien.


sábado, 22 de octubre de 2011

¡No!

"Tiri rirí, tiri rirí..." ¿No había un sonido más irritante para ponerle a un despertador?
Parar, parar. Éso es... hay que ver lo buena que está la cama hoy. Lo tentador que resulta envolverte una vez más entre las sábanas y cederle tu subconsciente al mundo de los sueños.
Pero no, no puedo, llegaría tarde otra vez, y agotaría mis excusas. Será mejor que vuelva a la realidad, aunque mi cuerpo se resienta y cada músculo pese el doble.
Abriré la ventana, una calada de aire fresco y seré yo otra vez. 
Pero...¿se puede saber qué es ésto?
Lo que debería ser dulce oxígeno mañanero se ha convertido en no se qué cosa densa. El cielo se esconde tras un manto gris aparentemente inquebrantable, y me temo que aquello de escuchar los pájaros cantar al alba para mí se ha convertido en un tópico. Felicidades a todas aquellas que aún puedan disfrutar ese pequeño privilegio.
Resignada, me giro en dirección al ropero, ¿qué ropa me pondré hoy? 
¡¡¡AAAAAYYYYY!!! ¿Pero qué...?
Genial, mi mesilla de noche lleva en el mismo sitio toda la vida y aún me tropiezo con ella. Pobre dedo pequeño del pie derecho...
¿Dónde estará mi blusa favorita? Me hace un cuerpazo... No está. A ver, tiene que estar, hace mucho que no me la pongo... En el cajón. No, pues tampoco. Jopé, ¿dónde estará?
Fantástico, se fue a ver mundo, así que hoy nada de lucir tipo. 
Bueno, al menos tengo más ropa "ponible".
¡Mier...! ¡Se me olvidó hacer la tarea de matemáticas! 
Pero...¿qué pasa hoy? ¿Qué manera de empezar el día es ésta? 
No, no, y NO.
Mi mp4, bien, él siempre está donde tiene que estar. 

"Wo! I feel good, I knew that I wouldn't of
I feel good, I knew that I wouldn't of
So good, so good, I got you"

Porque hoy no será un mal día. Hoy todo irá bien, todo saldrá a pedir de boca. Yo mando, yo dirijo. Y me da igual lo que opine el resto del mundo. 
Hoy no será un mal día, ¡no si yo no quiero!


lunes, 17 de octubre de 2011

Odio a la gente que piensa demasiado.

Odio a la gente que piensa demasiado. A los que se sientan de cara a la esquina a pensar en lo que han hecho para sacar conclusiones estúpidas que, realmente, poco aportan a la causa.
A todos aquellos que antes de dar un paso, un salto, o de echarse a volar, se paran a intentar adivinar las consecuencias que sus actos tendrán en un futuro, y así estar más seguros de que la acción (sea cual sea) que van a realizar no desembocará en fracaso o en algún tipo de dolor incurable.
De verdad que me sacan de quicio las personas que necesitan tener cada momento y segundo de su vida programados y a salvo. Sin improvistos.
Y después resulta que aparece un factor que nadie había tenido en cuenta y es el fin del mundo, y ya no saben que hacer, y ya se estancan, y ya no van a ningún lado.
Pero es que de repente pasa que todo da un giro drástico y... ¿dónde queda la jugada maestra que pensabas usar?
Pues mira, no sé donde queda. Quizás perdido en los recovecos del olvido.

Y yo digo... si piensas... piensa a lo grande. Si sueñas... sueña lo imposible. Si amas... ama hasta que duela.
Si lloras... llora con todas tus lágrimas. Si arriesgas... arriésgate.
Y que cada momento sea realmente inolvidable, cada experiencia única.

Que cuando llegues a la meta puedas gritar bien alto que has vivido el camino, que lo has disfrutado, que se ha mostrado a ti en todo su esplendor.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Supongo que...

Mientras me tocará seguir aquí sentada, esperando a ese principito azulado que cambiará un poco mi aburrida realidad, sobrepasando los límites que otros pusieron, reescribiendo las reglas sin sentido por las que se rige todo mortal, desprestigiando ese calor abrasador proveniente del núcleo de la tierra, sobrepasando dicho nivel, con una sonrisa y dos caricias pícaras, mostrándome en todo su esplendor la paz absoluta, importada del mismísimo cielo, a través de la mirada pura que un día me concederá, consciente del hechizo que entonces se cernirá sobre mí; de tal modo que estas inestables y continuas idas y venidas, las interminables "comidas de coco" y los vuelcos del corazón, cada vez más dolorosos e inesperados, que ahora me parecen horrorosa rutina, formen parte de un mal recuerdo, hasta que logren desvanecerse, desechos de un pasado vergonzoso. 



miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡Pero que suene bonito! ^^

Es difícil gobernarse. Por lo menos, para mí lo es.
Resulta casi imposible cuando un pensamiento, inapropiado o no, se pasea por mi cabeza, se desliza por mi lengua, y realiza una fuerza sobrehumana para escapar por mis labios.
Bocazas para unos, malcriada para otros cuantos, y sincera para varios.
Así que, hace tiempo, decidí buscarle una solución éste problema. Aclaro: sólo lo considero una carga pesada cuando la opinión pronunciada no agrada a los oídos en los que se posa.
Bueno, pues la encontré, hará un tiempo:
"Que suene bonito"
Eso es, que suene bonito, que parezca no más que una crítica constructiva, ¡¡las palabras de una joven simpática!! ¡¡Quedar como una agradable señorita que solo busca tu bien !! (Si supieran lo que de verdad quiero decir...)
Primero:
Nada de palabrotas. Y esto cuesta, cuesta muchísimo a veces.
Además:
Olvidemos los calificativos negativos y degradantes. Vamos a sustituir éstos por una frase que suene bien, y a ser posible, un par de tecnicismos que, probablemente, el sujeto en cuestión no sea capaz de entender. Si a esto le añadimos un tono de seguridad y confianza, conjunto a una actitud agradable... Pues te saldrá redondo.
Y en el fondo sólo intentas comunicarle la cantidad de neuronas que tiene en la cabeza y esperan ser usadas. Gritan, desesperadas ¡¡ESTOY AQUÍ, SOY ÚTIL!!
¿Ves cómo suena mucho mejor?
Y sí, diré lo que probablemente muchos estén pensando: cuando quiero puedo llegar a ser muy mala, sólo cuando me lo propongo puedo resultar terriblemente insoportable. Y es que todos tenemos nuestro carácter, y yo no voy a ser menos.
Suerte que ésto solo ocurre en contadas ocasiones. Rara vez me da un arrebato mortal y destructivo. Muy pero que  muy rara vez.
Sé que mi libertad termina donde empieza la del otro. Y quizás sea ésta la frase que tengo presente en todo momento, y por la cual aún no se me ha puesto la cara roja de la ira, no he gritado hasta el punto de rasgar cristales, y no me ha salido humo por la cabeza.
Ya que motivos no me faltan.
Pero bueno... así es la vida, y la convivencia.
Créeme si te digo que en un radio de 100 kilómetros, un 90% de dicho territorio ha sido invadido por (verdaderos hipócritas) esa clase de personas capaces de sacarte de tus casillas en menos de un segundo. Menos mal que sobrevive un encantador 10% que recompensa al porcentaje protagonista de la entrada, y del que ya hablaré en un futuro, esperemos, próximo.
Volviendo al tema principal, te recomendaré...
"Sonríe y asiente"
Eso es, vamos, menea la cabeza... así, arriba y abajo... ¡BIEN!
Ahora finge una sonrisa... no importa que no te parezca sincera del todo... así así, casi, un poco más... ¡BIEN!
Agárrate bien fuerte tu corona.
Ya estás lista para salir al mundo ;)

martes, 20 de septiembre de 2011

*...

Y supe que aún quedaba algo de magia en el mundo cuando me encontré con los ojos que estaba buscando, quedé atrapada en  éstos, cegada, debido a su brillo, trastocada por un pequeño gran momento, perdí la noción del tiempo. Cuando me arrolló un dulce torbellino, y mis pies se elevaron del suelo.
Volví a creer en lo imposible justo en el momento en el cual sentí un escalofrío recorrer mi espalda, acompasado con un latido tímido, cómo no, en compañía de un suspiro entrecortado.
Me desvanecí del mundo para sumergirme en el peligro de lo desconocido, en tan sólo una milésima de segundo.
Miedosa me tambaleé, temblé, caí, volé, soñé... todo en este orden, una y otra vez.
Sin ninguna duda sentí toda esa inexplicable energía cuando me vi obligada a apartar la vista, debido a una sobredosis de surrealismo, presa de una mirada en tonos marrones.
Pero mi sorpresa se acrecentó cuando, a continuación, volví a girarme. Volví a mirarle. Quise encontrarle de nuevo.
Y, extrañamente, tuve el presentimiento de que él también lo había notado. Que estaba siendo correspondida. Aunque quizás nunca lo sepa ya que, al igual que yo, parpadeó, y, supuestamente, prestó atención a otra cosa que no requería de ella, en un movimiento indeciso y algo torpe de lo más tierno.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Mi vida...

-Y, cuéntame, ¿qué quieres ser de mayor?
- Emm... pues...
-¿No sabes que quieres hacer con tu vida?
-¡Ah, eso! Sí, sí, claro. Voy a trabajar en una fábrica.
-¿En una fábrica? ¿De qué?
- De sonrisas. De felicidad.
Se ríe...
-Ya, en la fábrica de la Coca-Cola, ¿no? Venga, ahora en serio.
-Estoy hablando totalmente en serio. Quiero trabajar en una fábrica de sonrisas.
Quiero verte feliz, verle feliz, verla feliz.
Quiero que mi vida sea realmente útil. Quiero que la gente se olvide de sus problemas aunque sea solo un rato, y me enseñe los dientes.
Servir de algo.
Con mi vida... lo que quiero es influir en la gente. Pero no de cualquier manera, no, claro que no. Mi futuro trabajo consiste en dejar una pequeña parte de mi en todo al que me encuentre a modo de recuerdo simpático.
-Suena bien, pero esto es el mundo real, niña. Y ahora, por favor, ¿a qué te quieres dedicar?
-¡Ya te lo he dicho! ¡Y es totalmente real!
-Ya, claro... verás, en mi planeta hay gente que no se merece que la hagan sonreír, y personas que no son capaces ni tan siquiera de fingir un ápice de felicidad.
-Qué casualidad, en el mio pasa exactamente lo mismo.
-Deja de tomarme el pelo...
-¿Pero no crees...- interrumpe la "pequeñaja"- ... que merece la pena intentarlo? Es decir, imagínate que funciona. Imagina por un momento que hago feliz a alguien que ya había olvidado el significado de dicha palabra, y de repente el mundo es un poco mejor.
-...
-Y con los que no se lo merecen... ¿Sabes? Me dan igual. Porque un poco de alegría sienta bien a todo el mundo. Porque a mi no me importa perder el tiempo con un imbécil, si puedo conseguir como mínimo un brillo distinto en sus ojos.
-Esto no funciona así, las cosas no son tan sencillas. Y, además, ¿cómo conseguirás todo eso? ¿Cómo harás feliz a tanta gente? ¿Te vestirás de payaso? ¿Repartirás dinero? ¿Andarás por las calles con tu fiesta propia sobre los hombros?
-No sé, intentándolo. A lo mejor te cojo alguna idea. Pero habrá más, mucho más, no es tan sencillo.
-¡Já! Está bien eso... si no sabes ni por dónde empezar.
-Qué más da. Mi vida consistirá en eso, me digan lo que me digan.
-¿Y si no sale bien?
-Seguiré soñando que, total, no cuesta nada.

jueves, 8 de septiembre de 2011

El tiempo.

Pasa. Para todos. Para todo.
No le pides que espere porque  jamás lo hará. Por nadie. Por nada.
Porque sólo a él se le ha concedido el ansiado poder de la libertad. Y no se guía por normas ni tiene límites.
De echo, si prestas atención al reloj, cada segundo es una carcajada burlona. 
Y sí, vas a correr tras él.
Intentarás aferrarte a una de sus agujas, con todas tus fuerzas... te dolerá. Pero por algún extraño motivo se escurrirá entre tus dedos y se marchará, ligero, a recorrer los caminos que se les antoje, mientras tú intentas descubrir la dirección en la que va el tuyo propio.
"No pares, no te detengas, no merece la pena" susurrará una dulce y serena voz en tu cabeza cuando intentes saborear un breve momento de felicidad. 
"Pero debes continuar, vas a hacerlo, venga, sigue, vamos" te gritará después, cuando pienses que, entre tanta lágrima, te ahogarás. Cuando se detenga tu respiración en un rasguño de tu corazón.
No va a detenerse, tenlo presente. No se preocupará en si sigues su ritmo o no.
Ni en si te empiezan a doler los pies. Si se hace pesada tu respiración.
No.
Recuerda esto. 
Tic, tac...
Porque una hora más aquí son sesenta minutos menos allá.
Ah, y sonríe, que así se hace más sencillo ;)



"Venga, vamos... ¡SE TE ESCAPA!"

jueves, 25 de agosto de 2011

Pero eso ya es historia...

Hubo una época, no hace tanto, según el calendario. Hace siglos, según yo. Pero al fin y al cabo eso no importa.
Pues eso, que hubo un tiempo en el que la chica que está aquí, ahora, era algo así como una pompa de jabón en un jardín de cactus. Rara comparación, pero creo que servirá.
Débil. Pequeña. Insegura.
Las despiadadas palabras de la multitud: cuchillos, afilados, amenazantes en mi cuello.
Y el espejo era mi mayor enemigo. ¡Ahí se hallaban todos y cada uno de mis defectos, mis imperfecciones! ¡Se mostraban tal cual frente a mi! ¡Malditos! Aflorando así mis temores...
Yo solita creándome limitaciones innecesarias.
Y es triste pensar que no das la talla.
Porque todos eran mejor que yo, más guapos, más listos, más ágiles, más simpáticos...
Comparaciones estúpidas.
Hubo un tiempo en el que tenía miedo de ser quien era. De que a nadie le gustara esta pequeña soñadora que se revolvía, buscando una escapatoria, bajo mi piel.
En el que no era capaz de sentirme a gusto, y aislarme de todo con un par de cascos y tres notas bien entonadas significaba la paz, la tranquilidad, el descanso.
Oh, qué días...
Qué pasado...
Tan terriblemente mediocre.
Pero eso, queridos lectores, ya es historia. Un mal capítulo en lo que viene a ser el libro de mi vida.
Sólo queda el amargo recuerdo de los abundantes errores que cometí.
Y es que a veces ocurre que decides abrir esos preciosos ojos que tienes en tu hermoso rostro para mirar el mundo, y te das cuenta de lo que realmente te mereces.
De que es mucho más agradable sonreír. De lo bien que sienta soltar carcajadas en buena compañía.
Y comer lo que te plazca sin pensar en calorías. Columpiarte en el parque como cuando eras una pequeñaja, y notar el aire cuando te envuelve. Gritar bien alto la canción que adoras, y que se convierta en tu himno.
Disfrutar de los rayos de sol cuando te rozan la piel, y también de las gotas de lluvia que caen sobre tu cara; de la calma de la mañana, del ruido de la noche; de salir a montar en bicicleta en chándal, e ir a una fiesta con un par de tacones; de una película de comedia, y otra llena de drama.
Sin complejos, ni ataduras.
Hablar sin segundas intenciones.
Decir y hacer lo que te de la gana sin pensar en la reacción que tendrá un montón de gente a la que no le importas lo más mínimo.
¡¡Vivir como te plazca, como creas que debes hacerlo!!
Y caerte mil veces, hacerte daño... mucho daño. Pero también elevarte hasta el cielo, más ligera que una pluma.
Mirar tu reflejo y toparte con un indescriptible brillo en los ojos.
Exacto.
No sabes hasta qué punto me alegra decir que todo aquello... ya es historia.


viernes, 19 de agosto de 2011

Tengo una mala noticia...

... no fue de casualidad... ♪♫ Jajaja (Si no acabo la frase, reviento)
Bueno, pues l@s que realmente sigan este blog y estén al tanto de lo que publico, sabrán que no hace mucho hice una entrada, titulada "Propuesta".
En ella les contaba a tod@s que tenía pensado escribir una típica (aunque no tan típica) historia adolescente, y también puse un pequeño resumen.
Vale, pues... lo siento mucho, pero no va a ser así. Verán, últimamente he estado un poco-bastante ocupada, y lo he ido dejando un tanto apartado.
Quizás lo retome en un tiempo. Puede también se hayan dado cuenta de que no he publicado nada, pues es por lo mismo jeje.
Espero no haberles decepcionado, ¡intentaré pasarme por aquí con más frecuencia!
Me disculpo, otra vez: ¡¡Perdóóóón!!


lunes, 8 de agosto de 2011

Más allá de mi máscara...

... encontrarás todos mis defectos. Tras el maquillaje que esta noche me he molestado en ponerme, lograrás ver todos y cada uno de mis rasgos, tal cual son, los hermosos y los horrendos. Además descubrirás los pequeños rasguños, y las grandes heridas que un día azotaron mi alma.
Lo que odio, lo que amo, lo que pienso, lo que siento.
Más allá de una máscara, de mi máscara, de esta careta vieja que un día decidí colocarme, y que hasta ahora ha logrado protegerme de muchos chulos y víboras variadas, sabrás si cuando te sonrío lo hago desde el corazón, o es solo por pura cortesía.
Las miradas tristes, nostálgicas, inseguras, extrañas, de odio ... aquellas que no son típicas en una dulce, alegre, correcta, y pequeña princesita.
Y cuando mires atentamente mis labios, los de verdad, los que besan de corazón y te elevan hasta el punto de tocar el cielo, no sólo serás capaz de apreciar las antiguas pasiones, amores y demás; también las palabrotas, los insultos y todo tipo de frases que, quizás, nunca debieron ser pronunciadas. Podrás sentir mi vida en suspiros. Mi realidad en todo su esplendor.
Más allá de mi máscara, sentirás latir fervientemente mi corazón debido a la proximidad de tu rostro, y cómo se acelera ante el simple hecho de mencionar tu nombre.
Notarás que soy capaz de amarte como nunca nadie igualaría, cuando descubras mi verdadero ser.
Sí, lo haré, te querré con todas las células de este apaleado cuerpo, durante muchísimo tiempo.
Todo el que me sea posible.
Así que... hazme un pequeño favor: libérame. Déjame ser yo misma.
Rompe en mil pedazos esta maldita celda.
Arranca a besos este pedazo de cartón que llevo en mi cara.
Y enséñame a volar.



lunes, 1 de agosto de 2011

Cuando menos esperas.

La vida es tan juguetona. Da muchísimas vueltas, a veces demasiadas.
Y pasa aquello que nunca pensaste. Exacto, lo que tienes en mente ahora mismo, vale, pues ocurre de repente.
Hay veces que no te lo imaginas. Nunca te ha dado por pensarlo, pero pasa, y no te importa. Otras, lo llevas deseando lo que para ti es media vida, y cuando decides pasar página, un tiempo después, estás justo donde querías estar.
También ocurre que se cumplen tus sueños, y resulta que eso es lo peor que te podría ocurrir. 
Porque uno debe tener cuidado con lo que desea.
Y, cómo no, esas veces en los que tus expectativas se cumplen y, sin embargo, nada. No te importa, no es lo que esperabas, ya no sientes aquello que antes habría sido capaz de mover montañas.
¿Ves? ¿Cómo las cosas cambian cuando menos esperas?
Y, aunque lo intentes... me temo que debo advertirte: de que jamás podrás anticiparte al futuro. 
Nunca sabrás lo que se te viene encima hasta que estés metida de lleno en el asunto.
¡Y quién sabe si mañana todo podría dar un giro! Estas sentada, y tu mundo cambia de repente. Suena divertido...
Tampoco serás capaz de adivinar lo que te espera tras el próximo cruce.

Pero... al fin y al cabo... eso es lo bonito de la vida.
Supongo.
Porque sería muy triste vivir de una manera tan monótona, sin sobresaltos, ni tropiezos, ni momentos de euforia.
Me temo que no manejamos al ciento por ciento lo que nos rodea.
Puede que ni al cincuenta por ciento. Sí, probablemente no seamos conscientes ni de la mitad de las cosas que conviven con nosotros. Esos pequeños detalles que no somos capaces de apreciar, y después resulta que lo significan todo.
Una mirada, una sonrisa, una palabra, un suspiro, un gesto. 
Así que déjate llevar. Pero sin pasarse. Puedes reír, salir, enamorarte, hacer amigos, quizás enemigos, aunque no lo recomiendo... es más, ¡tienes que hacerlo! Eso sí, aprovecha las oportunidades que se te presente la vida, y que surja lo que deba surgir. Será maravilloso. Espero que lo sea...
Diviértete con lo inesperado.

Es lo único que puedes hacer.